a las cucarachas
me las olvidé
mientras me preguntaba
en dónde es que
me perdí mi noche.
estoy empezando
a llorar con la cabeza
para abajo.
ya ni me muero como antes
simulás mi defensa
pero, ¡AY MI GAVIOTA!
cuánto te falta respirar
y al mar
me lo olvidé
No hay comentarios:
Publicar un comentario