viernes, 7 de octubre de 2011

a Santiago
-habrá soñado con el fin o con el principio-
L.A.Spinetta


un jardín desprendido
abre la espiral
que bautizará al alba
esto es
un sonido exorcizado
una embriagante transparencia
has hecho emigrar a
la escarcha más cruda

has concebido el volar
sin orfanatos de viento
a Santiago

como águila tímida
la música va
anunciando la armonía
de lo insondable

martes, 4 de octubre de 2011

cada palabra se extiende

el silencio es el lenguaje de lo absoluto
el elemento vertical
hacia la evidencia primera
¿quién somete al silencio
a permanecer tácito
en la invisibilidad de cada
palabra?
oh el silencio
visionario de lo recóndito
mientras aquí
la carne se inflama
en ceremonias
de perpetuas continuaciones
perdiendo paulatinamente la masa
cognoscible de su identidad
qué ha de ser
de la agitación defectuosa
de la especie
cuando note
que la carne
sólo consagra efímeras respiraciones
que ha de ser
de mi cuando el hermetismo maternal
del lenguaje
me despida contra
la densidad del mundo
el mal del límite material de mi espíritu
(que son los -otros-)
combatirá ante
el abanico abierto de las experiencias sonoras
he de determinar
si la poesía sirve para defenderse
como un pájaro
o como un lobo

martes, 27 de septiembre de 2011

23/09/11

hay una línea cobarde
en el núcleo de la palabra
expresada
un eco de inmaduro espanto.
nadie sale ileso de las palabras
oh el paraíso perdido de lo indescifrable
donde se oye caer a las criaturas
de sí mismas durante
la procesión animal
durante el infierno danzante
del salvajismo musical
oh la ambigüedad de
las cosas desfragmentadas
la identidad de lo
no nombrado
la metafísica del desastre
la atemporalidad de una música perfecta
la mística de los refugios
un poema en constante expansión
como ceremonia de la espina inicial
un universo enredado
en el imán del gesto
de lo que nace
y no
el desfalleciente mundo sonoro
para la destreza de los árboles
oh elévame hacia el resonar de las curaciones, dije.

sábado, 3 de septiembre de 2011

02/09/11

La proyección remota
de una intemperie desprendida
no es más que una precoz alabanza
de esta vital ceremonia que me exijo
y me es negada
Me ausentaré sin aviso
a la danza indivisible del retorno
e invitaré a esta pequeña
soberbia ofrecida casi por devoción.
Cuan oscuros los paisajes inviolables
aquellos que como espuma
fallando se recrean
cual bestia alegórica
de la lejanía
o de la humanidad
Pido perdón
si el jardín del que hablo
no es más que la reproducción
de un estigma afirmado
o la espacial mutación
de un precipicio experimental
para el absurdo metódico
de los días

martes, 30 de agosto de 2011

Arrancar el cuerpo
las instrucciones de
mi imagen
arrancar el cuerpo
que no es más que
un presentir del espacio
extraer todo recoveco
humano
vaciar los escondites humanos
que no queden vísceras
ni vísperas humanas
Arrancar la peste y la panacea
la metamorfosis y la alquimia
Arrancar el espíritu y la glosolalia
como un rito irónico
de la justicia poética
Arrancar el cuerpo
arrancar al extranjero
que no quede retazo
de aquellas antiguas formas
de celebrarnos
Construir un puente
de infinito peligro
un jardín narrado
para el doble
de lo que ya no está
He de inventar
un sol nuevo
un rincón absoluto
donde hervir cada
resto de conciencia
¡oh! la belleza de
mi espíritu sin
los medios de la pérdida
la profecia sin profeta
la pureza sin un cuerpo esclavo
¡Cómo quiero yo las
palabras sin palabras!
Si la inmovilidad
se basta de sí misma,
el deseo
es la única patria del vidente
Debo arrancar el cuerpo,
construir un puente de
infinito peligro,
un jardín narrado,
debo crear una obra
íntima de dominio original
de pecado original
de naturaleza expansiva
de lengua muerta
de meticulosa estética
¡oh la belleza del jardín!
debo arrancar
arrancándolo todo.

jueves, 18 de agosto de 2011

Pronto
he de devolver mi corona
de vírgenes laureles
de ascensión jamás consumada
me intensificaré celosamente
en la rabia desierta
de las palabras no dichas
¡oh deshonesto engaño de la gravedad!
¡oh lenguaje,
única deidad tenaz
que no respeta remordimientos!
he de retirar sin cuidado
mi corona
y tal vez quede la poesía
para justificar este accidente
este enigma estético
del cual como crudo límite
soy hija
-toma mi corona, Padre
aún quedan células vanidosas
en sus agujeros dormidos
te permito besarlas
dada tu hambruna
y tu referente costumbre
un profeta sin corona
sublimaría el rumor de tu exilio
yo, por lo pronto
vestiré con hábitos de silencio
frente a la deformidad tácita
del lenguaje
para justificar este accidente
para saberme hija
de una continua desestimación
de los riesgos
que impone el incidente del éxito
¡oh corona de palabras no dichas,
de omnipotencia recluida
en la única faz de mi soledad!
¡Padre!
¡Poesía!
¡remordimientos nombrados!
¿absolutismo o miseria?
Dime Padre,
háblame al oído de las palabras
te doy tiempo para
que beses mis riesgos nerviosos
mi continua desestimación
dado el crudo límite de mi existencia
o de la tuya
te daré mi tiempo y
te devolveré mi corona
háblame del silencio, Padre
antes de que descifre
inocentemente
el acertijo penoso de la idolatría

martes, 12 de julio de 2011

deslizarse
sin apoyarse
sobre la inmortalidad
analfabeta
de estas palabras
los parientes
de la eternidad
restituída
y una mística
musical
desoládamente
figurando en el humo
ya no hay un mar borrado
ni una desgracia a la cual
referirse
el anonimato será entonces
un accidente
un espacio en plena mudanza
para el vacío
de todas las cosas

domingo, 10 de julio de 2011

indiferente generosidad
de las palabras que me corroen
como una lección a la intemperie
del frío
alguna vez fuimos nosotros
adentro de una fábula
del frío
de la borra de un café

viernes, 8 de julio de 2011

al margen del idioma
del equilibrio
la personalidad del universo
los espacios sonoros
impenetrables
del silencio
la inocencia prodigio
que sostiene
las muertes involuntarias
la integridad animal
y el cruce
de los espejos que como
símbolos se prolongan
el hombre antiguo
la caída biológica
en el vértice del cántico
el hartazgo enhebrado
en el rincón de un átomo
invernal
disperso infierno
oculto en la pureza
la densa iniciación
al declararse toda fiebre
a pesar de
la gesticulación
como voluntad de testamento
no convocaré
a la invisibilidad
de esta soledad perfecta
cuando la naturaleza
se halle arrepentida
de -nosotros-