es aquel que muere sin pecar,
que ni reza ni tiene consuelo.
caminaba entre líneas y discursos
caminaba entre líneas y discursos
de falsos fantasmas antagonistas.
bebía fragancias,
fragancias podridas de placard.
era como aquel niño de sombrero,
que al mirarlo se le caía la piel.
y era aún más callado que la mañana
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