me piden que no
deje de hacerlo
pero ¿cómo domar
las bestias que aquí
se nutren y aquí
germinan?
todo siempre tiene
una chispa de lo mismo
oh! ojalá fueran
humos de silencio.
es mi regreso y
es tan ajeno
que lloro al nombrarlo
me recuerda a todas
las voces
que han pedido socorro
y allí siempre se encuentra
el maldito corazón
humano
sediento de un nuevo
sortilegio
No hay comentarios:
Publicar un comentario