jueves, 30 de julio de 2009

lugares hostiles

mi lugar no es éste porque aún no he terminado de hablar, no he terminado de decirme las verdades atoradas. vamos a suponer que el poema es el lugar donde yo reposo en las noches de lluvia mientras veo a la niña asfixiada dentro de su propio cuento pidiendo socorro y si yo no puedo más que llorar es porque he crecido y me he enseñado a escapar del cuento sólo para repetir la tragedia. vamos a suponer que los lugares son objetos hostiles y en realidad no supongamos nada ya que lo son. yo no se pararme entre la gente, se hacer cosas muchísimo peores, cosas en las que hace falta adentrarse; igual yo no pertenezco a ningún lugar, soy la misma lejanía de la que se habla con desprecio. hasta ahora me refugio, sólo que para mantener abiertos los ojos necesitaría colocar el sol entero en mi mente y así hervir esta infancia, y así serán ahorcados los miedos, o yo o probablemente seamos órgano de un mismo cuerpo