martes, 25 de agosto de 2009

el secreto, lo íntimo, el miedo de ser robada, la verguenza

Escribo porque he nacido para decirme la verdad. Escribo porque en la poesía se conoce y se conversa con la muerte como si de un juego de tratara. Escribo porque he nacido para decirme la verdad y para poder contemplar de cerca -aunque no tanto- la belleza del suicidio del yo dentro del personaje, aunque el personaje sea yo misma pero en un campo donde todo juego es posible, no el lugar sino el espacio donde yo y mis varias existimos. Y es ahí y no en otro espacio, ya que para eso yo hablo y me guardo en el bolsillo mi propia existencia. Cuando todos en el mundo amen y se mueran, es decir ahora, es decir nunca, volveré y lo juro. La poesía no es un juego porque nadie me ha dicho que la muerte lo sea. Afirmo esto último ya que no hay nada más peligroso que reconocerla en el espejo, que descubrirse. Yo, ustedes las varias que escriben, vos con mi cara (que nada significa), somos el juego. El juego más terrible, más horroroso: llegar al límite, al fondo, sufrir, es decir, ver belleza en todos los lados.

3 comentarios:

Hector dijo...

sufrir,que palabra.y si es una que nos acompañara toda la vida,por mas que vivamos 100 años ella estara ahi. pero hay momentos que esa palabra no existe y eso bastara para vivir 100 años mas.. uno vino al mundo para servir a alguien o algo ¿¿quie sabe¿¿todos nacemos a cada instante,solo la superacion y nuetra fuerza ase nuestra vida y las de los demas .....MAS FELIZ...

Mariana dijo...

simón, el únicoúnico simón. -la música de felix-.

Anónimo dijo...

buen final