miércoles, 28 de julio de 2010

no hubo ni jardín
ni música
en la antigua morada
de la lágrima
el llanto no es llanto
sino mis ojos que se
rebalsan en su sombra
este no es el terreno
de mis ojos
mi cuerpo ha salido
del espejo y ese es el
lamento
esa es la ofrenda irrenunciable
mi misión es hacer
de las voces un poema oculto
que solo a través del reflejo
del espejo de mis ojos
revele lo criminal que
podría ser yo misma
en el bosque de las sombras
de las lágrimas
de los ojos sueltos
de los lamentos
en el bosque de los sexos
que se transforman
cuando empieza la música

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