sábado, 3 de septiembre de 2011

02/09/11

La proyección remota
de una intemperie desprendida
no es más que una precoz alabanza
de esta vital ceremonia que me exijo
y me es negada
Me ausentaré sin aviso
a la danza indivisible del retorno
e invitaré a esta pequeña
soberbia ofrecida casi por devoción.
Cuan oscuros los paisajes inviolables
aquellos que como espuma
fallando se recrean
cual bestia alegórica
de la lejanía
o de la humanidad
Pido perdón
si el jardín del que hablo
no es más que la reproducción
de un estigma afirmado
o la espacial mutación
de un precipicio experimental
para el absurdo metódico
de los días

1 comentario:

jime rivas dijo...

Si hay un "absurdo metódico de los días", entonces no te exijás, que tu única exigencia sea "no hacer nada forzado". Saludos!!